¿Volumen de tele alto? 5 alertas de pérdida de audición
¿Tu familia se queja del volumen de televisión alto? Descubre si es una señal de pérdida de audición y conoce otros 5 síntomas que no debes ignorar.
SALUD AUDITIVA
Elena Gil
1/22/20264 min read


¿Volumen de tele alto? 5 alertas de pérdida de audición
Es una escena clásica en muchos hogares españoles: alguien está viendo su programa favorito o el telediario y, poco a poco, el nivel del sonido va subiendo. Quizás seas tú quien tiene el mando a distancia, convencido de que los actores cada vez vocalizan peor, o tal vez sea tu pareja o un familiar quien te pide constantemente que bajes el volumen. Aunque puede parecer una simple molestia doméstica, el volumen de televisión alto es, a menudo, la primera bandera roja de una pérdida de audición no diagnosticada.
Como expertos en audiología, sabemos que reconocer estos signos tempranos es crucial. La hipoacusia no suele aparecer de la noche a la mañana; es un proceso gradual y silencioso. En este artículo, analizaremos por qué ocurre esto y qué otras señales acompañan a este hábito aparentemente inofensivo.
¿Por qué subimos el volumen de la tele?
Muchas personas creen que la pérdida auditiva se trata simplemente de una disminución en el "volumen general" del mundo. Sin embargo, la realidad es más compleja. La mayoría de las hipoacusias relacionadas con la edad (presbiacusia) o por exposición al ruido comienzan afectando a las frecuencias agudas.
Las frecuencias agudas son responsables de la inteligibilidad de la palabra. Son las que nos permiten distinguir consonantes como la 'S', la 'F' o la 'T'. Cuando perdemos la capacidad de oír estos sonidos, el habla se vuelve borrosa. Subir el volumen de la televisión es un intento inconsciente de recuperar esa claridad perdida, aunque a menudo solo conseguimos que el sonido sea más fuerte, pero no necesariamente más claro.
5 señales de alerta que acompañan al volumen alto
Si la discusión sobre el mando a distancia te resulta familiar, es momento de prestar atención a otros síntomas de hipoacusia que podrías estar pasando por alto en tu día a día.
1. El síndrome de "Oigo, pero no entiendo"
Esta es la frase más repetida en nuestra consulta. No es que no escuches el sonido de la voz; sabes que alguien te está hablando. El problema radica en la comprensión. Sientes que la gente murmura o que no vocaliza bien. Esto ocurre porque tu cerebro recibe las vocales (que son sonidos graves y aportan volumen) pero pierde las consonantes (que dan el significado).
2. Dificultad en ambientes ruidosos (Efecto Cóctel)
¿Te cuesta seguir una conversación en un restaurante concurrido o en una cena familiar con varias personas hablando a la vez? Esto se conoce como el "efecto cóctel". Un oído sano tiene la capacidad natural de filtrar el ruido de fondo para enfocarse en la voz del interlocutor. Cuando existe una pérdida de audición, esta capacidad de discriminación se deteriora, haciendo que el ruido ambiente y la voz se mezclen en una masa de sonido ininteligible.
3. Necesidad frecuente de repetición
Si te encuentras diciendo "¿Qué?", "¿Cómo?" o "¿Puedes repetirlo?" varias veces al día, es una señal clara. A menudo, las personas con hipoacusia desarrollan estrategias compensatorias, como asentir y sonreír aunque no hayan entendido la frase, para evitar la vergüenza de pedir que se repita de nuevo.
4. Fatiga auditiva y aislamiento social
Escuchar requiere energía. Para una persona con audición normal, el proceso es automático. Sin embargo, cuando hay un déficit auditivo, el cerebro debe trabajar el doble para rellenar los huecos de información que no recibe. Esto provoca:
Cansancio extremo al final del día.
Dolores de cabeza tras reuniones sociales.
Tendencia a evitar eventos sociales para no tener que esforzarse en escuchar.
5. Zumbidos en los oídos (Tinnitus)
A menudo, la pérdida auditiva viene acompañada de acúfenos o tinnitus: pitidos, zumbidos o silbidos en los oídos que no proceden de una fuente externa. Si notas estos sonidos al apagar la televisión o cuando estás en silencio en la cama, es muy probable que tu sistema auditivo esté sufriendo algún daño.
La importancia de actuar a tiempo
Ignorar estas señales no hace que el problema desaparezca; al contrario, puede agravarlo. La privación auditiva prolongada puede llevar a que el cerebro "olvide" cómo procesar ciertos sonidos, un fenómeno que hace que la rehabilitación posterior sea más compleja. Además, estudios recientes relacionan la pérdida auditiva no tratada con un mayor riesgo de deterioro cognitivo.
¿Qué debo hacer si me identifico con estos síntomas?
La solución no es subir más el volumen, sino buscar ayuda profesional. El primer paso es realizar una revisión auditiva completa. A diferencia de un simple chequeo médico, estas pruebas profundizan en tu capacidad para entender el habla en diferentes situaciones.
Un audiólogo especializado no solo medirá qué sonidos escuchas y cuáles no (audiometría tonal), sino que también evaluará tu capacidad de comprensión (audiometría verbal). Con estos datos, podrá determinar si necesitas algún tipo de ayuda auditiva o tratamiento específico.
Conclusión
El volumen de televisión alto es mucho más que una molestia para los vecinos o familiares; es un termómetro de tu salud auditiva. Si te has sentido identificado con alguno de los puntos de este artículo, te animamos a no dejarlo pasar. La tecnología actual ofrece soluciones discretas y eficaces que te permitirán volver a disfrutar de tus películas, conversaciones y música favorita con total claridad.
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