Tipos de Hipoacusia: Conductiva, Neurosensorial y Mixta
Descubre las diferencias entre hipoacusia conductiva, neurosensorial y mixta. Conoce sus causas, síntomas y tratamientos para mejorar tu salud auditiva.
TRASTORNOS AUDITIVOS
Elena Gil
5/5/20266 min read


Introducción: Entendiendo la pérdida auditiva
El oído humano es una obra maestra de la ingeniería biológica, un sistema complejo diseñado para captar las ondas sonoras del entorno y traducirlas en señales que nuestro cerebro puede entender. Sin embargo, cuando este proceso falla en algún punto, nos encontramos ante lo que médicamente se conoce como hipoacusia o, en términos más cotidianos, pérdida auditiva.
Para entender los diferentes tipos de sordera, resulta muy útil imaginar que nuestro sistema auditivo es como un equipo de música doméstico. Si pones una canción y no suena, el problema puede estar en los cables que conectan el reproductor con los altavoces, en el amplificador interno que procesa el sonido, o en ambos. De manera similar, dependiendo de qué parte del oído esté afectada, los especialistas en audiología clasifican la pérdida de audición en tres grandes grupos: la hipoacusia conductiva, la hipoacusia neurosensorial y la hipoacusia mixta. A continuación, desglosaremos en qué consiste cada una de ellas de forma sencilla y clara.
Síntomas y señales de alerta
La pérdida de audición rara vez ocurre de la noche a la mañana; suele ser un proceso gradual. Prestar atención a las primeras señales es vital para actuar a tiempo. Los síntomas pueden variar ligeramente según el tipo de hipoacusia, pero en general, debes estar alerta si experimentas lo siguiente:
Dificultad para entender conversaciones: Especialmente en entornos ruidosos como restaurantes o reuniones familiares. Sientes que oyes a las personas, pero no entiendes claramente las palabras (como si murmuraran).
Necesidad de aumentar el volumen: Pones la televisión o la radio a un volumen que resulta molesto para los demás.
Sensación de oído taponado: Muy común en la hipoacusia conductiva, como si tuvieras agua en los oídos o estuvieras bajo el agua.
Acúfenos o tinnitus: Percepción de pitidos, zumbidos o siseos constantes en el oído, muy frecuentes en la hipoacusia neurosensorial.
Agotamiento social: Sentir fatiga o dolor de cabeza tras mantener conversaciones largas debido al esfuerzo extra que debe hacer el cerebro para interpretar los sonidos.
Causas y factores de riesgo
Las causas de pérdida de audición son muy variadas y dependen directamente de la zona del oído que esté dañada. Veamos las diferencias fundamentales entre los tres tipos.
Hipoacusia conductiva: El problema está en los cables
Este tipo de hipoacusia ocurre cuando el sonido no puede viajar libremente a través del oído externo o medio hacia el oído interno. Volviendo a nuestra analogía, es como si el cable del altavoz estuviera roto, aplastado o desconectado. Las causas más habituales incluyen:
Tapones de cerumen: Una acumulación excesiva de cera que bloquea el canal auditivo.
Otitis: Infecciones en el oído medio que generan acumulación de líquido o pus detrás del tímpano.
Perforación timpánica: Un agujero o desgarro en el tímpano debido a traumatismos o ruidos muy fuertes.
Otosclerosis: Una enfermedad que provoca que los pequeños huesos del oído medio (martillo, yunque y estribo) pierdan su movilidad y se vuelvan rígidos.
Hipoacusia neurosensorial: El desgaste del amplificador
La hipoacusia neurosensorial es el tipo más común de pérdida auditiva permanente en adultos. Ocurre cuando hay un daño en el oído interno (la cóclea) o en el nervio auditivo que conecta el oído con el cerebro. Aquí, los cables están bien, pero el procesador interno está dañado. Sus factores de riesgo principales son:
Presbiacusia: Es el envejecimiento natural del oído. Con los años, las delicadas células ciliadas del oído interno se desgastan.
Exposición al ruido: Trabajar en entornos industriales sin protección o escuchar música a un volumen excesivo con auriculares daña irreversiblemente el oído interno.
Factores genéticos: Antecedentes familiares de pérdida auditiva.
Medicamentos ototóxicos: Ciertos fármacos (algunos antibióticos o tratamientos oncológicos) que tienen efectos secundarios perjudiciales para el oído interno.
Hipoacusia mixta: Una combinación de factores
Como su nombre indica, la hipoacusia mixta es una combinación de las dos anteriores. Existe un daño tanto en el oído externo/medio (conductiva) como en el oído interno o nervio auditivo (neurosensorial). Por ejemplo, una persona mayor que ya sufre de presbiacusia (neurosensorial) y que, además, desarrolla un tapón de cera severo o una infección de oído (conductiva).
Métodos de diagnóstico auditivo
Para determinar exactamente qué tipo de pérdida auditiva padece un paciente, es imprescindible realizar un diagnóstico auditivo profesional. En un centro auditivo, el especialista realizará una serie de pruebas indoloras:
Otoscopia: Una inspección visual del conducto auditivo y el tímpano para descartar bloqueos físicos (como cera o inflamación).
Audiometría tonal: Es la prueba principal. Se evalúa la audición a través de auriculares (vía aérea) y a través de un vibrador colocado detrás de la oreja (vía ósea). Si el paciente escucha bien por el hueso pero mal por el auricular, indica una hipoacusia conductiva. Si escucha mal por ambas vías, es neurosensorial.
Timpanometría: Mide la movilidad del tímpano y ayuda a detectar problemas en el oído medio.
Tratamientos y soluciones disponibles
El tratamiento varía radicalmente dependiendo del tipo de hipoacusia diagnosticada:
Para la hipoacusia conductiva, las soluciones suelen ser médicas o quirúrgicas. La extracción de un tapón de cera, el uso de antibióticos para una infección, o cirugías para reparar el tímpano o sustituir los huesecillos (estapedectomía) pueden, en muchos casos, restaurar la audición por completo.
Por otro lado, la hipoacusia neurosensorial suele ser irreversible, ya que las células del oído interno no se regeneran. Sin embargo, tiene un tratamiento altamente efectivo: la adaptación de audífonos de última generación. Estos dispositivos están diseñados para amplificar y procesar el sonido de manera personalizada. En casos de pérdida profunda donde los audífonos no son suficientes, los implantes cocleares son la solución indicada.
En el caso de la hipoacusia mixta, el enfoque es combinado. Primero se suele tratar la parte conductiva mediante medicación o cirugía y, posteriormente, se aborda la pérdida neurosensorial restante mediante el uso de audífonos.
Medidas de prevención y cuidado
Mantener una buena salud auditiva está en tus manos. Para prevenir daños, especialmente los de tipo neurosensorial, aplica la regla del 60/60 al usar auriculares: no superes el 60% del volumen máximo durante más de 60 minutos seguidos. Utiliza protectores auditivos si trabajas en entornos ruidosos o asistes a conciertos. Además, para prevenir problemas conductivos, evita introducir bastoncillos de algodón en los oídos, ya que empujan la cera hacia el interior y pueden perforar el tímpano. Seca bien tus oídos después de nadar o ducharte para evitar infecciones.
Conclusión: Da el paso hacia una mejor audición
Comprender si tu pérdida auditiva es conductiva, neurosensorial o mixta es el primer paso para recuperar tu calidad de vida. No permitas que la pérdida de audición te aísle de tus seres queridos o te impida disfrutar de los sonidos del día a día. Si has notado alguno de los síntomas mencionados, la prevención y la detección temprana son tus mejores aliados. Te invitamos a visitar nuestro centro de audiología para realizarte una revisión auditiva completa y sin compromiso. Nuestro equipo de expertos te guiará hacia la solución más adecuada para ti. ¡Vuelve a conectar con el mundo que te rodea!
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿La hipoacusia conductiva se puede curar definitivamente?
En la gran mayoría de los casos, sí. Dado que el problema suele ser mecánico o físico (como un tapón de cerumen, líquido por una infección o un problema en los huesecillos), los tratamientos médicos o las intervenciones quirúrgicas suelen revertir la pérdida auditiva de forma total o muy significativa.
¿Sirven los audífonos para todos los tipos de sordera?
Los audífonos son el tratamiento principal y más exitoso para la hipoacusia neurosensorial y la parte irreversible de la hipoacusia mixta. En el caso de la hipoacusia conductiva pura, normalmente se busca primero una solución médica, aunque si la cirugía no es posible o el paciente la rechaza, existen audífonos especiales de conducción ósea que son extremadamente eficaces.
¿Cómo puedo saber qué tipo de hipoacusia tengo en casa?
No es posible diagnosticar el tipo exacto de hipoacusia en casa de forma fiable. Aunque síntomas como la sensación de oído taponado apuntan a un problema conductivo, y los zumbidos (tinnitus) a uno neurosensorial, la única forma de obtener un diagnóstico preciso es acudir a un centro auditivo para realizar una audiometría completa que evalúe tanto la vía aérea como la vía ósea.
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